Con el corazón angustiado y la esperanza de recuperar a su hijo, Isabel Cárdenas Núñez pidió ayuda a las autoridades y a la población de Tocoa, Colón, para atender la situación que enfrenta su hijo de 12 años, quien, según su testimonio, permanece en las calles y estaría consumiendo sustancias ilícitas.
La madre relató que el menor, identificado como Dylan Jafet Hernández Recino, dejó de asistir a la escuela Esteban Guardiola después de que, según su versión, otras personas le ofrecieran la oportunidad de trabajar en una hacienda. Cárdenas aseguró que confió en quienes se acercaron a ella, pensando que su hijo aprendería un oficio, pero posteriormente comenzó a notar cambios preocupantes en su comportamiento.
Según su relato, actualmente el niño pasa gran parte del tiempo cerca de una chatarrera ubicada en las inmediaciones del Hospital San Isidro, pide dinero para alimentarse y no siempre regresa a dormir a su hogar.
Cárdenas afirmó que ha buscado apoyo de diferentes personas y abogados, pero asegura que todavía no encuentra una solución para lograr que el menor reciba atención especializada.
“Quiero mandarlo a un centro de rehabilitación”, expresó la madre, quien solicitó apoyo a las autoridades municipales y gubernamentales para encontrar una alternativa que permita atender al niño y ayudarlo a alejarse de las calles y del consumo de drogas.
La mujer también hizo un llamado a la población para que no sea indiferente ante la situación de los menores que permanecen en las calles y necesitan protección y acompañamiento.
Este caso pone de relieve la importancia de activar mecanismos de protección para la niñez. Por tratarse de un menor de edad, es fundamental que las autoridades competentes evalúen su situación y coordinen atención social, psicológica y médica, según corresponda.
Si alguien puede brindar apoyo, Isabel Cárdenas indicó que reside en la colonia Fabio Ochoa, detrás de Tapicería y Bloquera Lenin. La información sobre su contacto puede canalizarse con prudencia, evitando exponer innecesariamente los datos personales del menor.
La prioridad es proteger al niño, garantizar su seguridad y facilitar que reciba la atención que necesita.


