//

¡LAS AGUAS NEGRAS REGRESAN AL HOSPITAL SAN ISIDRO ¡PARECE QUE NO QUIEREN DARLES EL ALTA!

221 views
3 mins read

¡Lo que faltaba! El Hospital San Isidro de Tocoa enfrenta una emergencia sanitaria por el desbordamiento de su sistema de tratamiento de aguas residuales, un problema que llegó al extremo de provocar retornos de agua hacia los baños y las tuberías internas del centro asistencial.

Según Nelson Duque, empleado del hospital, las pilas de oxidación fueron construidas hace aproximadamente seis a ocho años, con una inversión de unos 2.5 millones de lempiras. Sin embargo, el proyecto arrastra problemas desde sus inicios y, de acuerdo con su testimonio, no habría recibido el mantenimiento necesario durante administraciones anteriores.

La situación se complicó porque el agua acumulada no tiene por dónde salir. Duque explicó que el sistema recibe aguas lluvias y residuales, y que uno de los depósitos ya alcanzó su capacidad máxima, con más de 185 mil litros acumulados.

En palabras sencillas, el hospital tiene un sistema diseñado para tratar las aguas, pero sin una salida funcional el problema vuelve a la puerta de entrada. ¡Y en un centro de salud, lo último que se necesita es que las tuberías se conviertan en otro dolor de cabeza!

Duque detalló que trabajadores del hospital, con apoyo del Cuerpo de Bomberos, pasaron jornadas enteras limpiando tuberías y evacuando parte del agua para evitar que el problema siguiera afectando las instalaciones internas.

¿La solución? Instalar aproximadamente 686 metros de tubería para conducir el agua hacia un punto autorizado. Según el entrevistado, la Fundación San Alonso ofreció donar los materiales, mientras que la Municipalidad asumiría la mano de obra; sin embargo, la obra no se ha concretado.

Mientras tanto, la administradora actual del hospital, identificada durante la entrevista como la doctora Baña, habría solicitado una reunión de emergencia con la Secretaría de Salud para gestionar una solución.

Por ahora, la preocupación no es solo sacar el agua acumulada, sino evitar que esta situación continúe comprometiendo las condiciones sanitarias de un hospital que atiende a pacientes de Tocoa y otras zonas del departamento de Colón.

Porque una cosa es que el hospital atienda emergencias y otra muy distinta es que sus propias aguas residuales terminen convirtiéndose en una de ellas.