Antony “Namasigüe” Cruz apenas tiene 16 años, pero ya comenzó a escribir su propia historia en el fútbol hondureño. En octubre de 2026, el joven mediocampista cumplió uno de sus grandes sueños al debutar con el primer equipo del Platense FC, que venció 2-1 al Juticalpa FC en la novena jornada de la Liga Nacional.
Detrás de esos primeros minutos en la máxima categoría hay sacrificios, kilómetros recorridos en autobús y una motivación que tiene nombre y apellido: su madre, quien vive en España desde hace aproximadamente cinco años. “Fue una alegría enorme, la verdad, porque a mi corta edad debutar cuesta, pero eso es todo lo que he hecho, la verdad, todo día a día”, expresó el futbolista tras charlar con DIARIO DIEZ.
La oportunidad llegó gracias a la confianza del entrenador Raúl Cáceres, quien decidió ascenderlo desde las reservas. Sin embargo, el camino de Antony hasta el primer equipo no ha sido sencillo. El mediocampista vive con sus dos hermanos en Choloma y debe trasladarse por su cuenta para entrenar con el Tiburón. “Siempre me he ido yo solo en bus, nunca nadie me ha ido a dejar. Yo voy solo en bus y el esfuerzo que he hecho, la verdad, individualmente”, relató sobre una rutina que forma parte de su sacrificio diario para abrirse camino en el fútbol profesional.

Cada viaje también representa un gasto para el joven futbolista, quien explicó que paga entre 55 y 60 lempiras para trasladarse desde La López hasta Puerto Cortés. A esa cantidad debe sumarle el regreso a casa, aunque en ocasiones recibe ayuda para completar el recorrido. “El bus me cobra 55 lempiras o 60”, contó Antony al explicar una de las dificultades que enfrenta para cumplir con sus compromisos deportivos. Para él, levantarse temprano, viajar solo y llegar a los entrenamientos es parte del precio que está dispuesto a pagar por alcanzar sus objetivos.
Pero si hay alguien a quien recuerda en cada paso de su carrera es a su madre. Ella se marchó a España buscando mejores condiciones para su familia y, desde entonces, la distancia ha sido una de las pruebas más difíciles para Antony. Cuando le preguntaron quién vino a su mente al debutar, no dudó en mencionarla y recordar todo lo que hizo por él. “Pues la verdad, a mi madre, todo el esfuerzo que ella hizo. Se fue a España para que nosotros estuviéramos bien, para darme lo mejor a mí”, manifestó el joven, dejando claro que su estreno en Primera División también fue una manera de honrar el sacrificio de ella.


