Pasar pegado al teléfono o frente a la computadora puede salir caro para la salud. El llamado “cuello tecnológico” provoca dolor cervical, molestias en la espalda alta y hasta dolores de cabeza, por lo que especialistas recomiendan mejorar la postura y hacer pausas durante el día.
Cada vez son más comunes las molestias en el cuello entre quienes pasan largas horas revisando redes sociales, trabajando frente a una computadora o mirando el celular con la cabeza inclinada. Lo que parece una posición inofensiva puede terminar convirtiéndose en una verdadera molestia para los músculos y las estructuras que sostienen la columna cervical.
Esta condición, conocida como tech neck o síndrome del cuello tecnológico, aparece asociada con mantener el cuello inclinado durante períodos prolongados. Según especialistas citados por la revista Parade, esta postura aumenta la exigencia sobre los músculos cervicales y puede provocar tensión, rigidez y dificultad para mover el cuello con normalidad.
Entre las señales más frecuentes están el dolor en el cuello y la espalda alta, los espasmos musculares, la sensación de pesadez en la cabeza y los dolores de cabeza. En algunos casos también pueden presentarse hormigueo o entumecimiento en los brazos, síntomas que requieren valoración médica.
Pero no se trata de botar el celular ni de declarar la guerra a la computadora. La clave está en aprender a utilizarlos sin castigar el cuello. Los especialistas recomiendan mantener la pantalla a una altura cómoda, acercar el teléfono al nivel de los ojos y evitar permanecer demasiado tiempo en una misma posición.
También aconsejan levantarse, caminar unos minutos y realizar movimientos suaves después de períodos prolongados frente a las pantallas. Programar pausas cada 30 minutos puede ayudar a interrumpir la postura estática, mientras que los ejercicios adaptados para fortalecer la espalda, los hombros y el pecho contribuyen a mejorar el soporte muscular.
Para aliviar molestias leves, puede utilizarse una bolsa de hielo envuelta en una toalla durante unos 15 minutos, siempre que no aumente el dolor. Los movimientos del cuello deben hacerse de forma suave, sin forzar ni realizar ejercicios que provoquen molestias intensas.
Si el dolor persiste, empeora o aparece acompañado de debilidad, hormigueo o pérdida de sensibilidad en los brazos, es importante buscar atención médica para determinar la causa y recibir el tratamiento adecuado.
Así que la próxima vez que el celular lo tenga con la cabeza agachada durante horas, recuerde que los mensajes pueden esperar unos minutos, pero su cuello también necesita atención. Porque entre tanto desplazamiento por las redes sociales, ¡no vaya a ser que termine con el cuello pagando la factura!


