/

La ceibeña que convirtió su amor por la cocina en un negocio

133 views
2 mins read

Una historia de sacrificio, perseverancia y sabor catracho protagoniza Adela Sánchez, una hondureña originaria de La Ceiba que encontró en la gastronomía una oportunidad para salir adelante en Los Ángeles, California, donde desde 2016 se dedica al negocio de la comida latina.

Su camino no ha sido fácil. Sánchez recordó que, al llegar a Estados Unidos, pasó tres meses en un centro de detención migratoria, una experiencia que marcó sus primeros pasos en ese país. Sin embargo, lejos de rendirse, mantuvo firme su propósito de trabajar para construir un futuro mejor.

Apasionada por la cocina desde siempre, comenzó trabajando durante tres años en un restaurante, donde adquirió experiencia y conoció más sobre la gastronomía de otros países. Con esfuerzo y dedicación, logró dar el paso de empleada a emprendedora.

Actualmente, su negocio ofrece una variedad de platillos de la gastronomía latinoamericana, con sabores de Guatemala, El Salvador, México, Honduras y otros países de la región, conquistando a clientes de diferentes nacionalidades que buscan disfrutar de la sazón de sus tierras.

Pero emprender en Estados Unidos también ha significado enfrentar momentos difíciles. Sánchez relató que las redadas migratorias afectaron considerablemente la actividad de su negocio, debido a que muchos clientes dejaron de salir por temor. Ante la disminución de las ventas, recurrió a plataformas de entrega a domicilio como Uber Eats para mantener el emprendimiento a flote.

Pese a los obstáculos, la hondureña agradece a Dios y a sus clientes por el respaldo que ha recibido de la comunidad hispana, que continúa llegando para disfrutar de los sabores que mantienen vivas sus raíces.

La historia de Adela Sánchez demuestra que detrás de cada emprendimiento migrante hay sacrificios, sueños y muchas horas de trabajo. Desde La Ceiba hasta Los Ángeles, esta hondureña sigue demostrando que la gastronomía puede convertirse en una oportunidad para salir adelante sin olvidar de dónde venimos.