¿Y qué pasa cuando el delantero marca un gol en un partido importante, digamos ante esa prisa? ¿Qué pasa cuando se le olvida al aficionado, y quizás a veces de mala cara, que los critica y luego rápidamente se le olvida, los felicita, se les acerca, quiere una foto?
Ese es el día a día de nosotros. Tenemos que convivir con eso y saber que es así, y que a veces no todo. La verdad que hay aficionados que son muy agradecidos y que no solamente apoyan al jugador en los buenos momentos, sino que cuando las cosas no salen, también está ese apoyo.

Yo siempre lo he dicho, yo veo que sí, critican a Jorge, bueno, nos pueden criticar a nosotros. El semestre pasado, yo y el entrenador lo hablábamos con nosotros, y lo hablábamos entre nosotros, y decíamos: es increíble que, bueno, el torneo pasado era Jerry y Benguché, mi persona, estábamos en el equipo. Cuando no se ganaba, éramos los delanteros, y cuando se ganaba, no hablaban de los delanteros.

Pero aun así, nosotros fuimos el equipo que más goles hizo durante todo el año calendario, junto con Marathón. Entonces, una cosa, yo siempre he dicho: a mí no me sirve hacer 20 goles en el torneo, 30 goles, y al final, Olimpia, que es el equipo que trabajo hoy, no consigue los objetivos.

A mí me interesa conseguir los objetivos, porque es un deporte en colectivo y que uno trabaja para conseguir objetivos colectivos. Sí, los individuales, por supuesto, pero yo siempre digo que cuando el colectivo anda bien, normalmente lo individual también va a andar bien, porque eso va de la mano.

Entonces, yo la verdad que eso nunca me ha preocupado. Yo sé que los momentos buenos llegan y los momentos de turbulencia también van a estar. Entonces, hay que trabajar, hay que hacer caso omiso a la crítica, cerrar los oídos, como se dice, trabajar en silencio y, bueno, después Dios honra el trabajo de quien trabaja y quien hace las cosas bien.

Por ahí hablábamos una vez con un amigo, no diré el nombre. ¿Habrá un delantero mejor que Benguché, hondureño actualmente? Lo pregunto porque no es que hay muchos delanteros. ¿Habrá alguno mejor que Jorge Benguché para ser nueve en la selección?
Está bien que vos lo discutas con un amigo, que ustedes como prensa lo digan, porque también a veces hablamos sin tener una base. Hoy día tenemos, bueno, hace no mucho, ¿qué estamos hablando? 2022, 2023 tuvimos a Carter Boden, pensamos que iba a ser el nueve de la selección. Está hoy en UPN, está joven, ojalá retome su nivel, haga un gran torneo y pueda aportar a la selección.

Pero si buscamos también, buscamos un jugador de menos de 25 años en nuestra liga, obviamente sacando los que están en el extranjero, que diga, levante la mano y agarre la batuta y diga: yo soy el goleador de la liga. Ojalá que los juveniles, los muchachos como Jeremy, como David, como Aceituno, como Sevilla, ojalá que todos esos muchachos juveniles puedan levantar la mano y decirle al entrenador y decirle al país: bueno, aquí estamos nosotros, la nueva sangre para poder sacar eso adelante.

Pero ellos requieren apoyo también, no solamente en lo futbolístico, requieren apoyo psicológico, nutricional. Es un montón de cosas. Ser futbolista profesional no es solamente: voy, entreno dos horas y ya está. Nosotros somos futbolistas durante las 24 horas del día. Es más, bueno, en eso no me voy a meter yo, porque aquí no se puede hablar mucho, porque es complicado. Pero si los que están en nuestro medio, los futbolistas, los que uno puede ayudar, los que uno pueda ayudar a decir una palabra, yo creo que no va a ser bien vista por quien la quiera recibir, porque yo creo que un consejo o un comentario a tiempo va a ayudar y va a servir mucho.

Así que yo creo que nada, tenemos que apoyar. Nosotros en nuestro país estamos más prestos para destruir que para construir. Entonces, yo creo que tenemos que dejar esa rencilla, ese odio, ese rencor hacia un lado, enfocarnos todos, cada uno tratar de aportar lo más importante para nuestro deporte.

¿Te sorprende lo de Dereck Moncada, lo que vive hoy? ¿Te sorprende o crees que es normal lo que vive Dereck Moncada?
Dereck es un jugador distinto, o sea, es un jugador distinto que Dios le dio un don y que lo está aprovechando. Yo creo que al final, si buscas una foto de Dereck hace cuatro años atrás y buscas una de hoy, lo que Dereck ha cambiado, lo técnico sí, lo trae, uno más, otro menos, pero después el desarrollo para poder conseguir cosas importantes va de la mano con el trabajo.

Yo creo que el papá de él, el abuelo, lo ha apoyado mucho, su mamá en su carrera, y yo creo que todo lo que él durante su etapa con nosotros hizo fuera del campo es lo que hoy quizás también. Un jugador, obviamente, que por sus condiciones seguramente va a llegar muy lejos y para mí lo más importante e impresionante de él es que a su corta edad la madurez que tiene para asumir cada reto y cada compromiso.

Entonces, ojalá en nuestro país pudieran salir muchos Dereck Moncada, no solamente en lo futbolístico, sino también con la mentalidad que tiene un jugador como Dereck.