La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha colocado los avances en materia de salud como uno de los principales resultados de su administración, con un dato que destaca especialmente: el aumento del 50 por ciento en las consultas médicas.
El incremento refleja una expansión en la capacidad de atención del sistema sanitario mexicano y se presenta como una de las señales más visibles de una estrategia que busca acercar los servicios médicos a una mayor cantidad de personas.
A este crecimiento se suma el fortalecimiento de hospitales y centros de salud, con proyectos de infraestructura destinados a ampliar la capacidad de atención y reducir la presión sobre las unidades médicas que reciben a miles de pacientes.
Otro de los frentes es la atención domiciliaria. A través de Salud Casa por Casa, el Gobierno busca llevar servicios médicos directamente a los hogares, con especial atención a adultos mayores y personas con discapacidad. La iniciativa pretende que la distancia o las dificultades para trasladarse no se conviertan en una barrera para recibir atención.
La modernización también alcanza al terreno tecnológico. La administración impulsa la digitalización de los servicios sanitarios y el uso de herramientas que permitan mejorar el seguimiento de los pacientes, además de fortalecer la capacitación de especialistas y ampliar el acceso a procedimientos médicos más avanzados.
El Gobierno mexicano también plantea avanzar hacia un modelo de Servicio Universal de Salud, con la intención de reducir las barreras entre las distintas instituciones públicas y facilitar el acceso de los ciudadanos a la atención médica.
El aumento del 50 por ciento en las consultas aparece así como uno de los indicadores más contundentes de esta expansión. Para la administración de Sheinbaum, el desafío ahora es mantener este ritmo y conseguir que el crecimiento de la atención se traduzca en servicios de mayor calidad y en mejores resultados para los pacientes.
Desde la perspectiva internacional, México intenta mostrar una transformación de su sistema sanitario basada en más consultas, mayor infraestructura, atención domiciliaria y tecnología, una apuesta que podría convertirse en uno de los sellos de la gestión de Sheinbaum.


