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Sequía amenaza con disparar el precio de los alimentos en Honduras

Comerciantes y productores advierten que una prolongada falta de lluvias podría reducir las cosechas y elevar los costos de producción

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La amenaza de una prolongada sequía mantiene en alerta a comerciantes y productores hondureños, quienes advierten que la reducción de las cosechas y el incremento en los costos de producción podrían provocar un aumento en el precio de los alimentos durante los próximos meses.

Miles de comerciantes de los principales mercados del país observan con preocupación los posibles efectos del fenómeno de El Niño, cuya intensidad podría generar una disminución considerable de las lluvias y afectar la producción agrícola nacional.

El impacto ya comienza a sentirse en algunos productos. Comerciantes reportan incrementos en alimentos como la papa y el cartón de huevos, mientras que productores señalan que el retraso de las cosechas, el aumento de los costos de producción y transporte, así como la falta de apoyo al sector agrícola, están ejerciendo presión sobre los precios de la canasta básica.

El presidente de la Asociación de Vendedores del Mercado Zonal Belén (AVEMEZOB), Edwin Molina, expresó su preocupación ante el panorama climático.

«Sí, nos afecta grandemente, porque si no hay lluvia, no hay cosecha», manifestó.

Molina explicó que las altas temperaturas y la reducción de las precipitaciones en distintas regiones del país están afectando la producción agrícola, disminuyendo las reservas de agua y generando presión sobre la generación hidroeléctrica, una de las principales fuentes de energía de Honduras.

No obstante, aseguró que por el momento existe suficiente abastecimiento de productos de la canasta básica, situación que ha permitido mantener cierta estabilidad en los precios.

«Estamos preparados porque todavía hay existencia de productos de la canasta básica; sin embargo, si la sequía se prolonga, no solo afectará los granos básicos, sino también la producción y venta de carnes», señaló.

El dirigente indicó además que los comerciantes han absorbido, hasta ahora, parte del incremento en los costos generado por el alza de los combustibles y la situación climática, con el objetivo de evitar trasladar completamente estos aumentos a los consumidores.

Entre los productos que podrían resultar más afectados se encuentran el maíz, frijol, arroz, verduras y las carnes, debido a la reducción de la producción y al aumento de los costos asociados al abastecimiento.

Por su parte, Jorge Montoya, jefe de Seguridad Interna y Sanitaria del Mercado Zonal Belén, explicó que hasta el momento los bodegueros no han aplicado incrementos generalizados en los precios, aunque advirtió que, si los costos de producción continúan aumentando, eventualmente una parte de estos podría trasladarse al consumidor.

Montoya también señaló que en algunas zonas del sur del país ya se reportan muertes de ganado asociadas a la falta de agua y alimento, una situación que afecta especialmente a los pequeños productores.

Ante este panorama, hizo un llamado al Gobierno para fortalecer las medidas de apoyo dirigidas a pequeños ganaderos y emprendedores rurales, quienes cuentan con recursos limitados para enfrentar una eventual crisis de agua.

«Muchos productores apenas cuentan con dos o tres vacas. Es importante que el Gobierno pueda brindarles respaldo para enfrentar esta situación», manifestó.

Riesgo para la producción y la economía

La falta de agua podría incrementar los costos de producción, reducir el rendimiento de los cultivos y afectar la generación de ingresos y divisas provenientes del sector agrícola y ganadero.

Especialistas han advertido que un escenario climático severo podría provocar una reducción significativa de las lluvias, elevando el riesgo de pérdidas agrícolas y afectando el abastecimiento de alimentos.

Expertos de Honduras y Nicaragua coinciden en que el déficit hídrico podría alcanzar niveles críticos si las condiciones climáticas persisten, lo que mantiene la preocupación entre productores, comerciantes y consumidores.

Por ahora, los comerciantes aseguran que la existencia de inventarios permite mantener estables los precios de varios productos. Sin embargo, advierten que una sequía prolongada podría cambiar este escenario y ejercer una mayor presión sobre el bolsillo de las familias hondureñas.