Escenas desgarradoras y de puro pánico se vivieron en las últimas horas en Ucrania. Equipos de socorro lograron sacar con vida a un pequeño niño atrapado en un edificio envuelto en llamas, tras un devastador ataque perpetrado por fuerzas rusas que convirtió un barrio residencial en un verdadero infierno de humo y cenizas.
El voraz incendio y los derrumbes provocados por la explosión dejan hasta el momento un saldo dramático de al menos 30 personas gravemente heridas. Mientras las llamas avanzan y el riesgo de nuevos colapsos es inminente, los rescatistas trabajan a contrarreloj entre los cascotes en una desesperada búsqueda de sobrevivientes que se teme continúen atrapados bajo las ruinas.


