La Iglesia mexicana se pregunta si la sociedad realmente está preparada para escuchar el mensaje del Papa León XIV, ante la posibilidad de una futura visita del pontífice, quien expresó su deseo de acudir al país y encomendar su pontificado a la Virgen de Guadalupe.
En su editorial semanal Desde la Fe, la Arquidiócesis de México señaló que esta eventual visita llega en un momento en que el país necesita un “abrazo espiritual” para enfrentar la violencia, la polarización y el sufrimiento social. Destacó la relevancia histórica y espiritual de la devoción guadalupana, especialmente con la cercanía de los 500 años de las apariciones de la Virgen, que ayudaron a unir al pueblo mexicano.
El editorial lanzó cuestionamientos directos a los creyentes: cuántos participan en actos de violencia, corrupción o en la promoción del aborto; cuántos se preocupan por los pobres, los migrantes y quienes sufren. La Iglesia enfatizó que no es necesario esperar la llegada del Papa para iniciar un cambio profundo en la sociedad.
Aunque la visita del pontífice sería un signo de esperanza, la Arquidiócesis concluyó que México todavía tiene tiempo de demostrar si está dispuesto a escuchar y traducir en acciones concretas el mensaje del Santo Padre.

