El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado a 27 años por golpismo, fue trasladado a una instalación policial especial ubicada dentro del complejo penitenciario de Papuda, conocida como Papudinha, por orden de la Corte Suprema de Brasil. El traslado se realizó desde la sede de la Policía Federal, donde cumplía su condena en una celda adaptada para él, hacia una “sala de Estado mayor” dentro del complejo, destinada a autoridades y presos en condiciones especiales.
El magistrado Alexandre de Moraes, responsable del fallo que condenó a Bolsonaro, argumentó que el expresidente venía disfrutando de privilegios en relación al resto de los reclusos y buscó garantizar que su reclusión continúe con asistencia médica integral, alimentación especial y posibilidad de traslados inmediatos a hospitales si fuera necesario. La medida también asegura que pueda recibir atención de sus médicos particulares en cualquier momento y sesiones de fisioterapia según lo requiera.
Bolsonaro fue condenado por liderar un complot para intentar mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva. Desde noviembre cumplía su pena en la Policía Federal y había sido trasladado en dos ocasiones a hospitales por cirugías y exámenes médicos, mientras sus abogados solicitaban prisión domiciliaria humanitaria, recursos que fueron negados por el Supremo Tribunal Federal.

