El presidente chino, Xi Jinping, se reunió con el primer ministro canadiense, Mark Carney, en Pekín, marcando la primera visita de un mandatario de Canadá a China en casi una década. El encuentro busca reconducir los lazos bilaterales tras años de tensiones comerciales y políticas que habían deteriorado la relación entre ambos países.
Carney y Xi compartieron un almuerzo oficial y se prevé que el primer ministro canadiense participe en una cena de gala organizada por el Consejo Empresarial Canadá-China, donde abordará la cooperación económica y estratégica. Previamente, Carney sostuvo reuniones con el primer ministro chino Li Qiang, con quien firmó acuerdos en comercio y aduanas, y reafirmó el interés de Canadá en fortalecer la colaboración en cadenas de suministro, energía limpia, agricultura moderna, tecnologías digitales y sector aeroespacial.
El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, se reunió con su homóloga canadiense, Anita Anand, y destacó la necesidad de despejar interferencias y reforzar la confianza mutua para garantizar un desarrollo estable de las relaciones. La visita se produce en un contexto de fricciones históricas, incluyendo el arresto de la directiva de Huawei Meng Wanzhou en 2018 y la detención de los canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor, así como acusaciones recientes de interferencia de Pekín en elecciones canadienses.

