El gobierno de Turquía se pronunció este jueves en contra de una intervención militar de Estados Unidos en Irán y abogó por una solución mediante el diálogo. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, aseguró que espera que las protestas en Irán «se calmen pronto».
Fidan afirmó que «estamos en contra de una intervención militar en Irán. El propio Irán debe solucionar los auténticos problemas que tiene», y subrayó la importancia de resolver los asuntos internacionales, incluyendo las sanciones, por vías diplomáticas.
El ministro insistió en que Irán es un país «vecino y amigo» y recordó que Turquía ya se opuso a los ataques estadounidenses e israelíes durante la llamada guerra de los 12 días el verano pasado. Añadió que «queremos que los problemas se resuelvan mediante el diálogo» y expresó su deseo de que los conflictos internos «se calmen pronto, sin que tengan lugar más dramas».
Sobre un posible flujo de refugiados iraníes hacia Turquía, Fidan indicó que no se espera un fenómeno de gran escala y que no se ha activado ningún plan especial para los ciudadanos turcos que residen en Irán, aunque las autoridades consulares mantienen contacto continuo con ellos.
Turquía mantiene buenas relaciones con Irán a nivel vecinal, aunque el comercio bilateral es limitado y durante la guerra civil en Siria ambos países se alinearon en bandos opuestos.

