El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que su Gobierno recortará los fondos federales a las ciudades que adopten políticas de protección a comunidades migrantes, conocidas como jurisdicciones “santuario”. Según Trump, estas localidades “traen crimen y violencia” y dejarán de recibir dinero federal el 1 de febrero.
Durante su primer año de mandato, la Administración ha intentado sancionar a estas ciudades, en su mayoría gobernadas por demócratas, enfrentando múltiples obstáculos judiciales que han limitado severamente su capacidad de acción. La lista de ciudades afectadas incluye San Francisco, Boston, Chicago, Nueva Orleans y Denver, así como 11 estados, entre ellos California y Nueva York.
Los Gobiernos locales y organizaciones defienden estas políticas, señalando que permiten que los migrantes denuncien crímenes y colaboren con la policía sin miedo a deportaciones, mientras que bajo la ley estadounidense, residir en el país sin autorización constituye una falta civil, no criminal.

