El Gobierno de Estados Unidos anunció la inclusión de las facciones de los Hermanos Musulmanes en Egipto, Jordania y Líbano en su lista de organizaciones terroristas. La decisión, comunicada por el secretario de Estado, Marco Rubio, se basa en los presuntos vínculos del grupo con Hamás y otras actividades que, según Washington, respaldan o facilitan la violencia en la región.
La rama libanesa fue catalogada como “organización terrorista extranjera”, mientras que las filiales en Egipto y Jordania fueron incluidas en la lista de terroristas globales especialmente designados, lo que implica sanciones financieras y prohibiciones de negocios con ciudadanos estadounidenses.
Estas medidas incluyen el bloqueo de bienes e intereses vinculados a estas agrupaciones dentro del territorio de Estados Unidos y la prohibición de cualquier transacción comercial con ellas. La decisión ha generado reacciones diversas en la región, con algunos gobiernos aliados apoyando la medida y los grupos afectados rechazando las acusaciones.

