El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos enfrentaría una situación crítica si la Corte Suprema dictamina que algunos de los aranceles impuestos por su gobierno son ilegales. Según Trump, de confirmarse un fallo en contra, habría que reembolsar cientos de miles de millones de dólares, sin contar los reclamos adicionales de países y empresas por inversiones realizadas para evitar el pago de aranceles, lo que, según él, podría alcanzar billones de dólares.
El mandatario señaló que, en caso de un fallo adverso en este asunto de seguridad nacional, “estamos jodidos”. La Corte Suprema prevé emitir opiniones próximamente, y el caso de los aranceles, debatido en noviembre, podría estar entre los fallos anunciados. Durante las audiencias, varios jueces mostraron escepticismo sobre el uso de los poderes de emergencia por parte de Trump para imponer aranceles a socios comerciales y cuestionaron si la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional le permite tomar estas medidas.
La decisión no afectaría los aranceles sectoriales aplicados por separado, incluidos los del acero, aluminio y automóviles. Trump ha elevado la tasa arancelaria promedio de Estados Unidos a su nivel más alto desde la década de 1930 y ha advertido sobre graves consecuencias si se anulan estas políticas.

