El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió este domingo a Donald Trump, quien había instado a la isla a alcanzar «un acuerdo antes de que sea demasiado tarde».
«Nadie nos dicta qué hacer», afirmó Díaz-Canel en su cuenta de X, subrayando que Cuba «es una nación libre, independiente y soberana» y que se prepara «para defender a la Patria hasta la última gota de sangre».
Trump advirtió que el flujo de petróleo y dinero venezolano hacia La Habana se detendrá a partir de ahora si no se llega a un acuerdo, sin especificar las consecuencias.
Díaz-Canel agregó que «quienes hoy drenan histéricos contra nuestra nación lo hacen enfermos de rabia por la decisión soberana de este pueblo de elegir su modelo político» y señaló que aquellos que culpan a la Revolución de las carencias económicas del país «deberían callar por vergüenza», pues son consecuencia de las sanciones y medidas de asfixia que Estados Unidos aplica desde hace seis décadas.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respaldó las declaraciones del presidente y aseguró que Estados Unidos «se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero».

