El presidente del parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, advirtió que si se produce un ataque estadounidense contra Irán, «tanto los territorios ocupados (Israel) como todos los centros militares, bases y barcos» de EE. UU. e Israel en la región «serán objetivos legítimos».
Qalibaf hizo estas declaraciones durante una sesión abierta del Parlamento, en medio de la ola de protestas que sacude la República Islámica desde el 28 de diciembre. Además, recomendó al presidente Donald Trump desconfiar de los consejos que reciba sobre un posible ataque y extendió sus advertencias a los aliados estadounidenses en la región.
El político iraní reconoció la legitimidad de las demandas económicas que originaron las manifestaciones, pero afirmó que «la nación iraní ha decidido oponerse firmemente a los terroristas armados». Acusó a algunos manifestantes de actuar como «mercenarios extranjeros» y de iniciar acciones violentas al estilo del Estado Islámico, advirtiendo que los detenidos serán castigados y los armados enfrentarán una respuesta «dura e implacable».

