El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país será quien determine qué compañías petroleras podrán operar en Venezuela y actuará como intermediario entre esas empresas y el gobierno venezolano. Durante una reunión en la Casa Blanca con representantes de varias petroleras, Trump les indicó que estarían negociando “con nosotros directamente” y no con Venezuela, y aseguró que ahora contarían con “seguridad total” para operar.
Trump subrayó que Estados Unidos tomará la decisión sobre qué petroleras ingresarán al mercado venezolano y cerrará los acuerdos correspondientes, buscando reconstruir la industria petrolera del país sudamericano y reducir los precios del crudo para los consumidores estadounidenses.
La medida llega en un contexto en el que Venezuela posee una de las mayores reservas petroleras del mundo, afectada por años de sanciones y falta de inversión, y refleja un cambio significativo en la política energética de Washington hacia Caracas tras los recientes acontecimientos en el país.

