Fuerzas conjuntas de Estados Unidos interceptaron al petrolero ‘Olina’ en aguas del Caribe en una operación coordinada entre el Departamento de Defensa y el de Seguridad Nacional. La acción contó con la participación de infantes de Marina que abordaron el buque desde helicópteros desplegados desde el portaviones USS Gerald R. Ford.
Según las autoridades estadounidenses, el petrolero, sospechoso de transportar crudo sometido a embargo, había partido de Venezuela y formaba parte de la denominada “flota fantasma”, compuesta por barcos que intentan evadir sanciones mediante cambios de bandera o rutas clandestinas. La operación se desarrolló sin resistencia y se llevó a cabo bajo la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur, iniciativa destinada a reforzar la seguridad marítima y frenar el tráfico ilícito en el Caribe y América Latina.
Esta interceptación se suma a otras recientes en la región, incluyendo la requisición de los petroleros ‘Marinera’ y ‘M/T Sophia’, elevando a cinco los buques incautados por Estados Unidos en operaciones similares. El Pentágono indicó que la Operación Lanza del Sur continuará mientras sea necesario para proteger el territorio estadounidense y garantizar la seguridad en el hemisferio occidental.

