Alias Iván Mordisco, considerado el rebelde más buscado de Colombia, lanzó una convocatoria explosiva para reunir a comandantes de distintas guerrillas con el objetivo de cerrar filas en defensa de Venezuela tras la incursión militar estadounidense en Caracas que terminó con la captura de Nicolás Maduro.
El jefe de la principal disidencia de las FARC, apartada del acuerdo de paz de 2016, hizo un llamado inusual a grupos que históricamente han sido sus rivales, instándolos a dejar de lado viejas disputas y unirse frente a lo que calificó como un enemigo común.
En un mensaje difundido en video, vestido de camuflaje, reconoció las divisiones heredadas del pasado, pero insistió en la urgencia de una cumbre de comandantes insurgentes de Colombia y de toda América para responder de manera coordinada a lo que denominó una agresión imperialista.
Durante años, estas organizaciones armadas han utilizado territorio venezolano como retaguardia para evadir operaciones militares, una situación que ahora se ve amenazada por el endurecimiento de la postura del gobierno colombiano y la presión directa desde Washington.
Pese a enfrentarse entre sí por el control de economías ilegales como el narcotráfico y la minería clandestina, los grupos armados serían llamados a actuar de manera conjunta, en un intento por conformar un bloque insurgente capaz de hacer frente a la nueva coyuntura regional.
El llamado de Iván Mordisco se produce en medio de un escenario de alta tensión política y militar, justo cuando se anuncian acuerdos entre Colombia y Estados Unidos para intensificar acciones contra las guerrillas, lo que eleva el riesgo de una escalada sin precedentes en la región.

