Honduras – Con 69 jefaturas edilicias a su favor, el partido oficialista, Libre, sacó la mejor tajada del proceso electoral al arrebatarle más de 40 alcaldías a los partidos tradicionales, Liberal y Nacional.
Aunque el Partido Nacional se agenció 153 de las 298 comunas y el Partido Liberal hizo lo mismo en 73, estos números bajaron con respeto al periodo que termina cuando lo azules gestionaban un poco más de 190 corporaciones municipales y los liberales unas 81.
La cuota alcanzada por Libre contrasta con la derrota catastrófica que sufrió en el nivel presidencial al quedar en tercer lugar con el 19 por ciento de los votos, mientras que en el Congreso gana 34 curules, 14 menos que las elecciones del 2021, cuando alcanzaron la silla presidencial.
En Santa Bárbara fue donde mejor le fue al partido en el poder al triunfar en 19 de las 28 alcaldías del departamento, lo mismo que en Olancho donde octuvo 11 de las 23 comunas en disputa. Sin embargo, se fue en cero en Choluteca, El Paraíso, Yoro e Islas de la Bahía y tampoco lograron alcaldías importantes, excepto las de Catacamas y Trujillo.
En este mismo orden, los nacionalistas tienen representación en los 18 departamentos, arrasando 12 de las 16 de Choluteca; 10 de las 21 de Comayagua; 14 de las 23 de Copán; 12 de las 19 de La Paz; 10 de las 16 de Ocotepeque y 7 de las 11 de Yoro.
En Olancho, igualmente, sacaron 12 de las 23, y 11 de las 28 de Francisco Morazán. Los nacionalistas también están recuperando la alcaldía capitalina, en poder de Libre, pero deberán esperán el escrutinio especial.
Los liberales, en cambio, alcanzaron su máxima cuota en Francisco Morazán con ocho alcaldías, aunque retuvieron ciudades importantes como El Progreso, San Lorenzo y la poderosa San Pedro Sula. Apenas lograron dos de las 28 alcaldías de Santa Bárbara y les fue desastroso en Olancho, al no ganar ninguna, perdiendo, a la vez, la ciudad de Choluteca, uno de sus fortines en los últimos procesos.
En esta elección detacan también el continuismo de una candidatura independiente en la Villa San Antonio, Comayagua, con tres períodos al hilo, derrotando a los tres partidos mayoritarios en contienda.
Entre otros hitos del proceso, resalta el caso de la alcaldía de Talanga, Francisco Morazán, que ha sido ganada por los nacionalistas.
Primero, porque es la cuna de la candidata oficialista, Rixi Moncada, y sus parientes se postularon localmente. Segundo, porque el triunfador es un viejo conocido por el pueblo, Roosevelt Avilez, quien ya había gobernado dos períodos y después estuvo preso por supuestos actos de corrupción. Después de ser absuelto se postuló y la gente lo ha respaldado nuevamente.
Otros hechos relevantes de las elecciones municipales es que unas 20 mujeres de los tres partidos, gobernarán sus municipios, mientras que el PINU retiene la alcaldía de San Rafael, en el departamento de Lempira, un caso único entre los partidos minoritarios en contienda.
Aunque ya es un tema muy conocido, no deja de sorprender la reelección por siete veces consecutivas del alcalde liberal de Comayagua, Carlos Miranda, quien llegó a ese cargo en el lejano enero de 1998, rompiendo todos los esquemas de la historia política hondureña.
Y para coronar las curiosidades de este proceso electoral, el municipio de Morocelí, en el oriental departamento de El Paraíso, estrenará como alcalde al conocido exárbitro Melvin Matamoros, quien hasta hace dos años atrás estaba pitando dos finales del fútbol hondureño

