La carretera CA-5 amaneció envuelta en humo, tensión y temor luego de que un reducido grupo de simpatizantes del partido Libre decidiera tomarse por completo el carril que conduce hacia la zona norte del país. La protesta, marcada por la quema de llantas en plena vía, provocó el cierre total del paso y dejó atrapados a conductores, transportistas y viajeros que nada tenían que ver con el conflicto.
Testigos relataron escenas de incertidumbre y molestia, mientras columnas de humo negro se elevaban sobre el asfalto, generando alarma entre quienes circulaban por esta importante arteria vial. La acción fue ejecutada por un grupo aproximado de 16 personas, varias de ellas encapuchadas y portando banderas de Libre, lo que incrementó el ambiente de intimidación en el sector.
La toma de la carretera afectó directamente el tránsito de carga pesada, autobuses y vehículos particulares que se dirigen hacia la zona norte, una región clave para la actividad comercial y productiva del país. Algunos conductores expresaron su indignación por quedar varados durante horas, exponiéndose a retrasos, pérdidas económicas y riesgos innecesarios.
La CA-5 es una de las principales vías de comunicación de Honduras, y su paralización, aunque sea por un grupo reducido, vuelve a poner sobre la mesa el impacto que estas acciones tienen sobre la población. El humo, el caos y la incertidumbre se apoderaron de la carretera, recordando que una protesta en este punto estratégico tiene repercusiones inmediatas a nivel nacional.

