Las fuerzas rusas anunciaron la captura de la localidad de Rivne, en la región de Donetsk, consolidando su avance tras la reciente toma de Pokrovsk y manteniendo la presión sobre las tropas ucranianas cercadas en Mirnograd. Según el Ministerio de Defensa de Rusia, sus unidades continúan «limpiando de enemigos» la zona de Hrishine, ubicada a pocos kilómetros de Pokrovsk, mientras avanzan también en las regiones de Zaporiyia y Dnipropetrovsk, causando más de 205 bajas entre las fuerzas ucranianas.
Rusia empleó una combinación de aviones tácticos, drones de ataque, misiles y artillería para golpear aeródromos militares, depósitos de combustible y emplazamientos estratégicos del enemigo, según informó Defensa. Además, las defensas antiaéreas rusas reportaron haber derribado dos bombas planeadoras, cuatro misiles Neptun y 172 drones de ala fija lanzados por Ucrania durante la jornada.
Este nuevo avance refleja la intensificación de los combates en el este de Ucrania y la capacidad de Rusia para combinar ofensivas terrestres y ataques aéreos de precisión. La captura de Rivne marca un paso más en el control ruso sobre puntos estratégicos de Donetsk, mientras la situación humanitaria y militar en la región sigue siendo crítica y volátil.

