Honduras. – El país atraviesa uno de los procesos electorales más ajustados de su historia reciente. Con el 55.87% de las actas procesadas por el Consejo Nacional Electoral (CNE), apenas 515 votos separan a Nasry “Tito” Asfura de Salvador Nasralla, manteniendo a la población en incertidumbre sobre quién será el próximo presidente de Honduras.
Ante un escenario tan cerrado, surge la pregunta: ¿qué implica realmente un empate técnico y qué sucedería si la diferencia continúa reduciéndose?
La legislación electoral vigente desde 2021 contempla mecanismos para enfrentar situaciones excepcionales, como empates numéricos, inconsistencias en el conteo o impugnaciones formales. El CNE tiene la facultad de revisar actas, ordenar recuentos parciales o totales e incluso anular mesas cuando las irregularidades impiden determinar un resultado confiable.
El organismo también puede convocar a un nuevo proceso en áreas específicas únicamente si, después de agotar todos los procedimientos, no es posible definir un ganador bajo las normas habituales del escrutinio.
El concepto de “empate técnico”, común en encuestas y análisis estadísticos, no tiene valor legal. Este término se utiliza cuando la diferencia entre dos candidatos está dentro del margen de error de una medición de opinión. Sin embargo, no equivale a un empate en términos jurídicos ni afecta el conteo oficial. La única autoridad que define el resultado final es el CNE, primero mediante el escrutinio provisorio y luego a través del conteo definitivo.
En este momento, Nasry Asfura acumula 749,022 votos (40.00%), mientras Salvador Nasralla suma 748,507 (39.99%), una diferencia mínima del 0.1% que mantiene la contienda totalmente abierta.
Más de seis millones de hondureños fueron convocados a elegir presidente, designados presidenciales, alcaldes, 129 diputados al Congreso Nacional y 20 representantes al Parlamento Centroamericano.
El ganador asumirá el cargo el 27 de enero de 2026, en reemplazo de Xiomara Castro, dirigente de Libre, cuyo esposo y asesor político, el expresidente Manuel Zelaya, fue derrocado el 28 de junio de 2009 tras impulsar cambios constitucionales que la ley no permitía.

