A nueve días de las Elecciones Generales Honduras 2025, la Confraternidad Evangélica de Honduras, junto a la Asociación de Pastores de Tegucigalpa (APT) y la Red Apostólica y Ministerial de Honduras (RAMIIH), convocó este sábado 22 de noviembre a una jornada especial de ayuno y oración por la nación. La actividad se realizó en el Parque Central de Tegucigalpa, desde las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m., y reunió a pastores, líderes religiosos y creyentes de diferentes comunidades.
El presidente de la Asociación de Pastores de Tegucigalpa, Mario Banegas, explicó que el objetivo de esta concentración espiritual es interceder por elecciones democráticas, pacíficas y libres de violencia:
“Creemos en un Dios que escucha el clamor del pueblo hondureño. Oramos para que el 30 de noviembre podamos vivir las elecciones más democráticas de nuestra historia, y que Dios acompañe al país antes, durante y después del proceso electoral”, afirmó Banegas.
Convocatoria abierta y determinación frente a obstáculos
La invitación se extendió a iglesias, ministerios y creyentes en general, y se confirmó la llegada de delegaciones desde aldeas, caseríos y zonas rurales. Además, Banegas anunció que el 29 de noviembre se realizará otra jornada de oración simultánea en los 18 departamentos del país, como antesala al día de votaciones.
A pesar de dificultades logísticas, como un corte de energía eléctrica en el área, los organizadores mantuvieron la actividad:
“Se fue la luz, pero aquí nadie lo va a detener. Ya viene la planta de energía y hay mujeres orando en este momento. Este clamor ya estaba en el corazón de Dios”, aseguró el pastor.
La iglesia y el rol ciudadano en tiempos electorales
Banegas hizo un llamado a todos los hondureños a participar activamente el día de las elecciones:
“La iglesia debe tener voz. Hay que motivar a la gente a salir a votar temprano, a cuidar el voto, pero también a orar por el país. Hoy más que nunca necesitamos buscar el rostro de Dios”, señaló.
El líder religioso advirtió sobre las consecuencias de la indiferencia:
“Si alguien no está preocupado por el país, recuerde que los hijos algún día preguntarán: ‘¿qué hicieron cuando Honduras necesitaba una decisión por su democracia?’”.
La jornada reflejó la determinación del sector evangélico por velar no solo por la paz durante el proceso electoral, sino también por el fortalecimiento de la conciencia cívica y espiritual de la población hondureña.

