El Reino Unido ha decidido dejar de compartir información de inteligencia con Estados Unidos sobre embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe, tras considerar que los ataques militares estadounidenses en la región son ilegales y violan el derecho internacional. Según fuentes británicas, estos ataques han causado la muerte de 76 personas, lo que motivó la suspensión de la colaboración hace más de un mes.
Durante años, Londres había facilitado datos de embarcaciones sospechosas a EE.UU., lo que permitía interceptarlas, arrestar a sus tripulaciones y confiscar drogas. Sin embargo, desde que Washington comenzó a lanzar ataques letales sobre estas embarcaciones en septiembre, el Reino Unido teme que su inteligencia se utilice para seleccionar objetivos de forma mortal.
Esta decisión marca un quiebre significativo en la relación con uno de sus aliados más cercanos y en la cooperación internacional contra el narcotráfico en el Caribe, cuestionando la estrategia estadounidense en la región.

