Una pequeña comunidad de Rogiet, en Monmouthshire, vive momentos de profundo horror tras la muerte de un bebé de apenas nueve meses, atacado por un perro dentro de su vivienda. Los servicios de emergencia acudieron de inmediato, pero nada pudieron hacer para salvar la vida del menor.
Testimonios de vecinos indican que el animal podría haberse alterado por los fuegos artificiales que se escuchaban en un campo cercano, lo que habría provocado la agresiva reacción. Sin embargo, las autoridades aún no confirman esa versión y mantienen abierta la investigación.
El concejal Peter Strong calificó el hecho como “increíblemente horrible” y pidió calma a la comunidad, que continúa conmocionada por lo ocurrido. Residentes del área relataron una escena impactante, con un gran despliegue policial y ambulancias en la zona.
Por ahora, no se han producido detenciones. La policía investiga la raza del perro y las circunstancias exactas del ataque, mientras la vivienda permanece acordonada bajo custodia policial.
