Representantes de la empresa privada hondureña expresaron su creciente preocupación por la expansión del comercio chino en el país, al que acusan de desplazar a emprendedores locales, evadir impuestos y operar con impunidad.
El expresidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Eduardo Facussé, denunció que muchas de las tiendas administradas por comerciantes chinos estarían funcionando al margen de la ley. “Un montón de tiendas chinas, sobre todo en Comayagüela, no tienen Registro Tributario Nacional, no cobran el Impuesto Sobre Ventas y operan abiertamente, sin sanciones, frente a las autoridades del Ministerio Público y otras instituciones”, afirmó.
Facussé lamentó el impacto económico y social que esto estaría provocando. “Están desplazando a un montón de compatriotas que han trabajado toda su vida, emprendiendo en el comercio local. Es una situación lamentable que no se puede seguir ignorando”, dijo.
El dirigente empresarial también advirtió sobre el déficit comercial que enfrenta el país, pese al flujo de remesas y empréstitos internacionales. “Se están utilizando divisas para importar productos superfluos. Basta con caminar por las zonas peatonales del centro, donde proliferan estas tiendas”, subrayó.
A esta preocupación se sumó Menotti Maradiaga, expresidente de la Federación de Cámaras de Comercio de Honduras (Fedecámaras), quien advirtió sobre el posible impacto de esta tendencia en otros sectores productivos.
“Así como la ropa de segunda desplazó a las costureras y el calzado barato eliminó a los zapateros, lo mismo ocurrirá con esta nueva ola de bodegas chinas. Los pequeños productores podrían ser los próximos afectados”, alertó.
Desde el sector privado se insiste en la necesidad de que el gobierno refuerce los controles fiscales y comerciales, y garantice condiciones de competencia justas para los emprendedores nacionales.

Expresidente del Cohep, Eduardo Facussé: “La realidad es lamentable porque están desplazando un montón de compatriotas”.
