Filadelfo Martínez cuestiona duramente el papel de los consejeros del ente electoral, mientras persisten dudas sobre el rol de las Fuerzas Armadas y la transparencia del proceso.
Tegucigalpa. A solo dos meses de las elecciones generales en Honduras, el Consejo Nacional Electoral (CNE) sigue generando incertidumbre y críticas por su débil autoridad institucional, la falta de coordinación entre sus consejeros y recientes errores que han levantado fuertes cuestionamientos públicos.
Para el analista político Filadelfo Martínez, los tres actuales consejeros del CNE —Ana Paola Hall (Partido Liberal), Cossette López (Partido Nacional) y Marlon Ochoa (Libre)— han dejado en evidencia “la poca autoridad que tienen” dentro del organismo.
“Eso es una afrenta terrible y evidencia el deterioro, la poca autoridad real que tiene el CNE. Ahora son las papeletas, pero eventualmente el punto de conflicto será el sistema TREP y la credibilidad en él”, señaló Martínez en declaraciones a la agencia EFE.
Las críticas se intensificaron tras la divulgación indebida de una papeleta preliminar con la imagen del diputado Jorge Cálix, quien busca postularse por otro departamento pese a no haber ganado la candidatura presidencial del Partido Liberal. Como resultado, dos empleados del CNE fueron despedidos.
Crisis sin resolver y desconfianza militar
Aunque el CNE afirma haber superado la crisis que estalló en agosto por las divisiones internas tras las primarias de marzo, Martínez considera que los problemas estructurales persisten y podrían empeorar a medida que se acerque el 30 de noviembre.
Además del debilitamiento institucional del CNE, persisten dudas sobre el rol de las Fuerzas Armadas, responsables de la custodia y distribución del material electoral. Su credibilidad quedó golpeada luego del caos en las primarias, cuando cajas electorales llegaron tarde o fueron transportadas en vehículos no autorizados en ciudades clave como Tegucigalpa y San Pedro Sula.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, Roosevelt Hernández, ha enfrentado una ola de críticas tras intentar minimizar la responsabilidad de la institución castrense, protagonizando incluso enfrentamientos con periodistas y medios de comunicación.
Elecciones en riesgo de conflicto
Según Martínez, el proceso electoral “va hacia un conflicto” debido a las tensiones entre los partidos tradicionales. “Libre y el Partido Liberal se niegan a desaparecer. La trascendencia de estas elecciones es que uno de los dos podría quedar fuera del mapa político”, advierte.
De perder los comicios, considera que el Partido Liberal —último ganador en 2005 con Manuel Zelaya— difícilmente resistirá el desgaste. En contraste, el Partido Nacional, aunque golpeado, mantiene una estructura sólida y estable.
“Libre no está listo para perder. Descubrieron las mieles del poder y están desesperados”, apuntó Martínez.
Panorama electoral: candidatos y cargos en juego
Honduras celebrará elecciones generales el 30 de noviembre, con más de 6 millones de ciudadanos habilitados para votar. Se elegirán un presidente, tres vicepresidentes, 128 diputados al Congreso Nacional, 298 alcaldes municipales y 20 diputados al Parlamento Centroamericano.
Los principales aspirantes presidenciales son:
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Rixi Moncada (Libre)
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Nasry Asfura (Partido Nacional)
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Salvador Nasralla (Partido Liberal)
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Nelson Ávila (PINU-SD)
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Mario Rivera (Demócrata Cristiano)
Con errores recientes, crisis pasadas no resueltas y tensiones crecientes entre actores políticos y militares, el proceso electoral en Honduras se perfila como uno de los más tensos y determinantes de los últimos años. Analistas advierten que si no se recupera la credibilidad institucional, el país podría enfrentarse a un escenario de inestabilidad poselectoral.

