La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, denunció este martes la presencia «irregular» de fuerzas policiales y militares dentro de las instalaciones del organismo, asegurando que operan sin autorización ni coordinación con las máximas autoridades del ente electoral.
Según López, los despliegues se han justificado bajo supuestas alertas de bomba, pero sin informes formales ni explicaciones claras. Incluso, afirmó que se ha planteado la instalación permanente de una unidad antibombas en el CNE, una decisión que, a su juicio, atenta contra la autonomía del organismo.
“No se puede trabajar en un ambiente de incertidumbre. En el Consejo Nacional Electoral no son las fuerzas del orden las que mandan ni gobiernan. Aquí tenemos seguridad interna y un pleno de consejeros”, expresó la consejera.
López también denunció que la presencia de militares y unidades caninas ha generado un ambiente hostil en el lugar, asegurando que algunos empleados han sido sometidos a registros y retenciones al ingresar a sus puestos de trabajo, sin que la seguridad interna del CNE haya sido notificada o haya autorizado dichos procedimientos.
Respuesta de las Fuerzas Armadas
Ante las acusaciones, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Roosevelt Hernández, explicó que la intervención fue motivada por una alerta de bomba recibida el pasado 22 de septiembre, que advertía sobre un posible artefacto explosivo en las cercanías del CNE, ubicado en el barrio San Felipe.
“Se procedió a atender para desvirtuar cualquier situación y verificar si alguna edificación del CNE corría peligro”, señaló el general.
Hernández aclaró que, aunque no se encontró ningún artefacto explosivo en las instalaciones, se determinó dejar de forma permanente un operativo canino en cada una de las sedes del CNE, como medida preventiva.
Clima de tensión institucional
La situación ha generado preocupación entre los trabajadores del CNE y reaviva el debate sobre la autonomía de los entes electorales frente a las instituciones de seguridad del Estado. Mientras López insiste en que las acciones violan los derechos laborales y la independencia del Consejo, las Fuerzas Armadas sostienen que su intervención tiene fines estrictamente preventivos y de seguridad.
Esta nueva controversia marca otro episodio de tensión entre el Consejo Nacional Electoral y los cuerpos de seguridad del Estado, en un contexto político que exige transparencia y respeto institucional.

