La Policía Nacional, a través de la Unidad Metropolitana de Prevención #6 (UMEP-6) y la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), reportó la captura de un joven de 18 años, estudiante universitario y supuesto amigo de la víctima, acusado de participar directamente en el homicidio, robo de vehículo y privación injusta de la libertad en perjuicio de su compañero de estudios, Darwin Antonio Bueso Hernández, quien había sido reportado como desaparecido por su familia y posteriormente encontrado sin vida en el sector de Chamelecón, San Pedro Sula.
Reacción inmediata
Gracias a una rápida acción policial, agentes de la UMEP-6 lograron la detención de tres sospechosos en el puente plateado de la colonia Morales IV. Estos intentaban trasladar una camioneta Honda CRV, año 2018, color gris, sin placas, que minutos antes había sido reportada como abandonada.
Durante la inspección, uno de los detenidos confesó haber participado tanto en el robo del vehículo como en el asesinato de su propietario, el joven universitario Darwin Antonio Bueso. Según su declaración, el cuerpo de la víctima fue arrojado a las aguas del río Chamelecón, a unos 300 metros del sitio donde se localizó la camioneta.
El principal sospechoso: su supuesto amigo
Las investigaciones identifican como principal responsable a un estudiante universitario de 18 años, originario de Villanueva, Cortés, quien habría sido amigo cercano de la víctima y compañero de clases.
De acuerdo con las pesquisas, Darwin salió con él hacia un balneario en Cofradía, donde más tarde se les unió un tercer sujeto. Fue entonces cuando se ejecutó el plan previamente orquestado: obligaron a Bueso a entregar su vehículo y, al resistirse, lo estrangularon hasta causarle la muerte. Posteriormente, amarraron su cuerpo con piedras y lo lanzaron al río con la intención de que no flotara.
Crimen planificado
La familia del joven había reportado su desaparición horas antes, lo que permitió a la DPI relacionar el hallazgo del vehículo con el caso y desplegar un operativo inmediato que culminó con la captura de los sospechosos.
Las autoridades confirmaron que el crimen fue planificado con semanas de anticipación, ya que el principal sospechoso buscaba apropiarse del vehículo desde hacía al menos un mes.
Actualmente, la DPI mantiene tres equipos desplegados en San Pedro Sula, Chamelecón y Cofradía, para recabar más pruebas técnicas que fortalezcan el caso ante el Ministerio Público. El joven universitario, junto a sus cómplices, deberá responder por los delitos de homicidio, privación injusta de la libertad y robo de vehículo.

