Tennessee, EE. UU. — La comunidad hondureña en Estados Unidos se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de tres connacionales que perdieron la vida por inmersión en las aguas del río Mississippi, en el estado de Tennessee. Las víctimas, todas originarias del municipio de La Unión, en el departamento de Copán, fueron identificadas como Marlon Méndez, de 28 años; Rudy Pérez, de 31; y Francis Yáñez, de 52.
De acuerdo con los reportes oficiales, los tres hombres se encontraban en una zona del parque estatal Meeman-Shelby Forest, ubicado al noroeste del condado de Shelby, cuando desaparecieron el martes por la noche. Testigos aseguran que habían llegado al lugar para pescar y nadar, aprovechando el buen clima. Sin embargo, en algún momento, los tres ingresaron al agua y ya no volvieron a salir.
La alerta fue emitida alrededor de las 7:15 p.m., lo que dio inicio a una intensa operación de búsqueda y rescate. No obstante, la visibilidad reducida obligó a suspender temporalmente los trabajos después de unas tres horas. Las labores se reanudaron a primera hora del miércoles y, a eso de las 11:40 de la mañana, se ubicaron los cuerpos de los dos primeros desaparecidos. El tercero fue recuperado poco tiempo después.
La operación fue coordinada por diversas entidades locales y estatales, entre ellas el escuadrón de Búsqueda y Rescate del sheriff del condado de Shelby, personal de bomberos de Shelby, Millington y Tipton, el Departamento de Seguridad Nacional, efectivos de la Policía de Memphis y autoridades de parques estatales.
Aunque aún se espera el dictamen oficial del médico forense para determinar las causas exactas de la muerte, las autoridades no descartan que las fuertes corrientes y la profundidad del río hayan sido factores determinantes en la tragedia.
Por su parte, el consulado de Honduras en Estados Unidos ya fue notificado y se encuentra brindando asistencia a las familias de las víctimas para realizar los trámites de repatriación de los cuerpos a su lugar de origen. Trascendió que las víctimas habían emigrado en busca de mejores oportunidades, como muchos otros hondureños que enfrentan la dura realidad de abandonar su tierra natal por motivos económicos.
El dolor se ha extendido hasta La Unión, Copán, donde los familiares de los fallecidos esperan con angustia la llegada de los restos para darles el último adiós. Amigos y vecinos han expresado su consternación ante la pérdida, describiendo a los tres hombres como personas trabajadoras, humildes y comprometidas con sus familias.
Este trágico incidente pone de nuevo en evidencia los riesgos que enfrentan los migrantes, incluso una vez establecidos fuera del país, y deja una huella de dolor tanto en la comunidad hondureña del exterior como en sus lugares de origen.
