Elvis David Portillo, originario de la comunidad de La Confianza, Tocoa, Colón, fue asesinado mientras trabajaba como jardinero en Clute, Texas. Tenía apenas poco tiempo de haber migrado a Estados Unidos con la esperanza de apoyar a su familia.
Según la Policía, el autor del crimen sería un adolescente de 15 años, quien ya está bajo custodia. En el ataque también murió otro compañero de trabajo, Darwin López, de nacionalidad nicaragüense.
La noticia llegó a Honduras como un golpe al alma. “Mi hermano me llamó y me dijo que tenía que ser fuerte… que mi hijo ya no vivía”, contó entre lágrimas su padre, David Portillo, desde Tocoa.

Elvis era un joven callado, humilde y trabajador. “No era un vago, no andaba en la calle. Lo mataron trabajando, y con él se llevaron mi corazón”, dijo su padre con dolor.
La familia ha iniciado una campaña para repatriar su cuerpo y poder despedirse de él en su tierra natal. Se espera que su cuerpo llegue el sábado 19 de julio a La Confianza, donde será velado en la casa de su padre.
