Tegucigalpa- Cada vez el Hospital Escuela tiene más carencias, no está operando adecuadamente para atender a los hondureños accidentados o a cualquier paciente que necesite cirugía.
El problema es la falta de ropa esterilizada y las pésimas condiciones de los quirófanos. Los testimonios de los médicos revelan que en la sala de operaciones la cerámica se está despegando, no hay insumos y cada vez tienen menos motivación para trabajar debido a la escasez de apoyo de parte del hospital.
Además, los pacientes se ven relegados a esperar en camillas y, en los casos más críticos, incluso en el suelo, debido a la falta de equipo. Esto solo empeora la atención médica y la calidad del ambiente laboral en las salas.
